Si has llegado a un acuerdo con un vendedor particular, un conocido o familiar para comprar un piso o una casa, es normal ilusionarse y pensar que la parte más difícil ya está hecha. Pero es precisamente ahora cuando empieza la fase más delicada: formalizar correctamente la compraventa y asegurar que todo se hace con garantías.
No te propongo intermediar en la venta, porque esta parte ya lo has resuelto tú. Lo que te ofrezco es poner mi experiencia a tu servicio para que toda la operación se haga con seguridad, rigor y tranquilidad, revisando y gestionando toda la documentación, evitando errores y coordinando todos los trámites hasta el día de la firma.
Al no haber intervenido en la negociación, adapto mis honorarios a esta realidad. Por eso te ofrezco un servicio completo de asesoramiento y acompañamiento con una tarifa más reducida que la de una intermediación inmobiliaria tradicional.
Así tienes la tranquilidad de contar con un profesional que velará por tus intereses durante todo el proceso, pagando solo por el servicio que realmente necesitas.




